Una vez más la terraza de Armando Records fue la encargada de presenciar una descarga frenética de energía del público capitalino amante de la buena música. En esta ocasión los  culpables fueron cuatro músicos de Nueva York, quienes nos dieron el comienzo perfecto para el 2012. Una banda con rumores de separación, que decidió volver después de 5 años, sorprendiéndonos con el  “In the grace of your love” considerado uno de los mejores discos del 2011, y que por fortuna nuestra, en su gira promocional decidieron hacer una parada en nuestro país para brindarnos dos toques magistrales
 
Alrededor de las 11:30pm la terraza ya estaba a reventar (literalmente), con los ánimos en ascenso, y todos dispuestos a bailar sin parar, era la hora para recibirlos. A la media noche con una aparición sorpresiva y sin preámbulos comenzaron la velada con “In the grace of your love”, canción homónima del último disco, que fue el abrebocas para lo que siguió. De ahí en adelante el desenfreno fue irracional y el baile fue la única atmósfera que se vivió. Nos dieron un recorrido por toda su discografía, queriéndonos decir esto es The Rapture y acá estamos para que se la gocen. Canciones como “House of jealous lovers” o “Echoes” desataron el caos; con la voz desgarradora de Luke Jenner y unos acordes distorsionados fueron capaces de electrocutar cualquier cuerpo sediento de baile. También tuvieron cabida las entradas virtuosas del saxo de Andrussi como en “Get myself into it” mostrando una comunicación perfecta con las cuerdas y la percusión. Lógicamente no podía quedar por fuera el sencillo del último trabajo, “Sail away” que como en el video, nos manda a volar por el aire llenándonos de buena energía. 

El epílogo estuvo a cargo de la última producción con las canciones “Children” y “Miss you” que, por la historia que las envuelve, dejó sentir la entrega de cada uno de los artistas en el escenario. La noche no podía terminar mejor que con la esperada “How deep is your love” que inició con la teclas de Klahr retumbando en nuestras cabezas para luego dejarnos envolver por la voz de Jenner que nos incitó a cantar sin parar hasta quedar sin voz, y queriendo que  nunca terminara. Pero como siempre pasa, ahí termina y quedamos con ganas de más. Algo claro es que nosotros les podemos responder su última pregunta: “así de profundo es nuestro amor por la música”.


Un concierto que ya tiene muchos rivales en la mira pero que sin duda alguna dará la batalla para posicionarse como uno de los mejores de año.


Encuentra la galería de fotos completa en nuestro fanpage

Sonisfera

Comentarios

comments