La diversidad de géneros fue sin duda una de las grandes fortalezas de la versión 2012 del festival Altavoz. Aunque cada día giró alrededor de un género no se limitó a este y fue por ello que los asistentes pusieron disfrutar en una misma jornada de géneros como el metal y el punk compartiendo escenario con propuestas alternativas. En este sentido el tercer día de festival fue en el cual más se acentuó esta convivencia musical con la presencia de artistas reggae, fusión y la valiente apuesta para que fuera el hip hop el encargado de cerrar el festival.
 
En lo que se refiere a la participación de actos electrónicos se destaca el DJ paisa Alex Armes quien con una solitaria puesta en escena supo mezclar lo mejor del house y el dance con la alternancia de guitarras eléctricas para encender la fiesta a tempranas horas de la tarde a pesar, de nuevo, de la persistente lluvia. El soul y el rock también se dejaron ver por cuenta de la agrupación Miranda y la Soul Band que mostraron elaboración y trabajo alrededor de un género poco explotado en el país. Por su parte Calavera y la Popular Independiente dejo patente que no existen los límites cuando de fusionar se trata con su particular combinación de carranga y rock. La cuota reggae del festival corrió por cuenta de la agrupación local Tarmac y los bogotanos de Natural Selection evidenciando que Medellín tiene una audiencia para todos los gustos y corrientes musicales. 
Finalmente el hip hop se apoderaría de la cancha auxiliar del parque Cincuentenario para dejar en claro el crecimiento de este género en la ciudad, con una escena consolidada de bandas de calidad y un público numeroso e incondicional con los artistas locales. Presentaciones como las de MC K–NO y Alcolyricoz demostraron que Medellín también tiene una voz urbana que se proyecta más allá de la capital antioqueña.

Sonisfera

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