La llegada por primera vez a Colombia de Paul McCartney estuvo enmarcada, más que por la expectativa, por las ansias contenidas de varias generaciones que habían sido marcadas por la música del artista ingles y que esperaban por fin encontrar la redención después de tantos años de dilación.
 
Ya ese día desde muy temprano empezó a concurrir el público que poco a poco, y con el pasar del tiempo, fue alargando las filas esperando ingresar. Aunque la apertura de puertas se programó inicialmente para las tres y treinta de la tarde, solo se hizo realidad a las seis. Sin embargo la espera fue amenizada por la prueba de sonido en la cual se pudieron escuchar algunos adelantos de lo que sería una extraordinaria velada.
 
Una vez dentro del estadio, en la antesala, a cambio de telonero, se proyectó en las pantallas laterales un colorido collage de la vida y carrera de Paul McCartney acompañado de una particular mezcla de canciones de los Beatles en versiones que iban desde la salsa hasta el heavy metal. Finalmente Sir Paul McCartney pisó el  escenario minutos antes de las 9 de la noche envuelto en gritos y vítores de los incrédulos 30.000 asistentes, que entre emocionados y estupefactos, aún no asimilaban que la espera de tantos años había llegado a su fin.
 
La apertura no pudo ser más adecuada con ‘Magical Mystery Tour’, una invitación que fue aceptada por todos y cada uno de los presentes, al término de la cual  fue la oportunidad para que McCartney saludara al público con un ‘Hola Bogotá. Hola Colombia. ¡Qué tal parceros!’ que enloqueció a la concurrencia. Luego vendría  ‘Junior’s Farm’ de su etapa con Wings, para después sorprender con ‘All My Loving’ que fue coreada de principio a fin.
 
Lo que siguió fue una sucesión de temas imprescindibles que incluyeron lo mejor de todas sus  épocas, entre las cuales se oyeron clásicos  de su era Beatle como ‘The Night Before’, ‘Paperback Writer’, ´Blackbird`, ‘Get Back’,  la melancólica ‘And I Love Her’ y la fascinante ‘Eleanor Rigby’ entre otras. Sin embargo fueron  ‘Yesterday’, ‘Hey Jude’ y ‘Let It Be’ las que se oyeron a 30.000 voces al unísono.
 
Otros de los momentos especiales de la noche fueron sin duda los homenajes rendidos a sus coequiperos desaparecidos. La interpretación de ‘Something’, composición de George Harrison, tocada con un ukelele, instrumento que el mismo Harrison le enseñó a tocar a Paul, acompañada por una proyección de fotos del desaparecido Beatle simplemente conmovieron. Por su lado ‘Here Today’ compuesta por McCartney a manera de “la conversación que nunca tuve con John Lennon” estremeció los corazones.
 
Claro está que también hizo presencia lo más insigne de su repertorio como solista y su etapa con Wings con canciones como ‘Jet’, ‘Let Me Roll It’, ‘Dance Tonight’, ‘Live and Let It Die’, con toda su fuerza y pirotecnia y ‘Hope of Deliverance’ que significó un regalo muy especial para Colombia toda vez que fue el único país de la gira latinoamericana donde se oyó. También hicieron parte la preciosa ‘My Valentine’, de su más reciente álbum, compuesta para su actual esposa, seguida de ‘Maybe I´m Amazed’ dedicada a Linda, su amor eterno.
 
Ya esta altura, McCartney sorprendió por su pasmosa energía que a pesar de frisar los 70 años, le permitió interpretar 38 canciones en cerca de tres horas ininterrumpidas de música, sin apenas descansar y sin importar la altura de Bogotá; un detalle para engrandecer aun más la leyenda de Paul McCartney en Colombia.
 
Al final ‘Carry That Weight’ y ‘The End’ fueron las encargadas de cerrar un concierto que permanecerá  en la retina de los asistentes y la memoria colectiva de cinco generaciones que se dieron cita un 19 de Abril de 2012 para ser testigos de una lección de genialidad y profesionalismo de la mano de uno de los más grandes músicos de nuestro tiempo. 

Sonisfera

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